Artes Marciales ChinasTai Ji Quan

Las Ocho Energías del Tai Ji Quan

Según la teoría del Tài Jí Quán 太極拳, éste utiliza ocho tipos de energías o fuerzas (jìn 勁). Esta palabra hace referencia a una energía cultivada por el practicante de una manera especializada, es decir, es el resultado de un entrenamiento prolongado, así como de la combinación entre energía física, 力 , y energía interna, 氣 .

Decir que el Tài Jí Quán utiliza ocho energías es decir que la energía que utilizan los movimientos y técnicas del sistema pueden clasificarse, de manera más o menos burda, en ocho categorías.

Estas ocho energías son también llamadas a veces Ocho Puertas (八門 bā mén), y se dividen en cuatro primarias y cuatro secundarias.

Energías primarias:

1. Péng 掤 (rechazar):

Péng es un tipo de energía que se expande hacia fuera, desestabilizando al oponente. Es, de alguna manera, similar a la energía de un muelle, que al ser presionado y contraerse, acumula energía que es liberada al expandirse de nuevo. Esta energía nace de un buen enraizamiento de los pies en el suelo.

 

El Maestro Yáng Chéngfǔ 杨澄甫 demostrando péng 掤.

2. Lǚ 捋 (frotar, acariciar):

es un tipo de energía yīn 陰 que se basa en la redirección de una energía externa que viene (normalmente àn 按), creando un vacío para, de nuevo, desestabilizar al oponente. Esta redirección de produce adhiriéndose al oponente. es energía blanda, cede, es receptiva. Esto significa que no se opone, que no ejerce resistencia al movimiento del adversario, sino que cede a éste, acompañándolo.

捋.

3. Jǐ 擠 (presionar, estrujar):

puede traducirse como apretar, presionar, estrujar o comprimir. Se refiere a ejercer presión sobre un punto concreto.

4. Àn 按 (empujar):

Àn es energía que empuja. Normalmente se utilizan ambas manos, pero el empuje no proviene de los brazos sino de la estructura completa del cuerpo. Puede ser horizontal, o ligeramente hacia arriba o abajo.

Àn 按.

Energías secundarias:

5. Cǎi 採 (tirar, arrancar):

Cǎi es basicamente como pero en dirección descendente. Redirige la energía atacante hacia el suelo, adhiriéndose.

6. Liè 挒 (separar):

Liè supone el uso de dos fuerzas en direcciones opuestas, para separar dos partes del cuerpo del oponente. Estas dos fuerzas opuestas no necesariamente han de aplicarse únicamente con las manos, sino que pueden aplicarse con manos y pies simultáneamente, como vemos en el movimiento “Volar en diagonal” (斜飞式 xié fēi shì).

Liè 挒.

7. Zhǒu 肘 (codo, golpe de codo):

Zhǒu es un energía a corta distancia aplicada en un golpe de codo. La energía nace de los pies y es “gobernada por la cintura”. También puede aplicarse como un bloqueo o como un control al oponente, y puede tener diferentes direcciones.

8. Kào 靠 (inclinarse, apoyarse):

Kào es una energía expresada en el tronco. A menudo se traduce como “golpe de hombro”, pero no necesariamente ha de manifestarse exactamente de esta manera. Literalmente, kào significa apoyarse sobre algo o inclinarse. En esta inclinación, el hombro suele ir primero; de ahí esa traducción de “golpe de hombro”. Efectivamente, kào puede ser un golpe de hombro, tanto con la parte delantera como con la trasera, pero también puede ser con el pecho o la espalda.

 

El Tratado del Tài Jí Quán (太極拳論 Tài Jí Quán Lùn) asimila estas energías a los Ocho Trigramas u Ocho Estados del Cambio (八卦 bā guà), y a las ocho direcciones cardinales.

Las ocho energías se siguen o se transforman una en otra. Por ejemplo, (acariciar) suele transformarse en (presionar), como en el movimiento “agarrar la cola del gorrión” (揽雀尾 lǎn què wěi), o cǎi (tirar) en liè (separar). Este ciclo de transformación es el mismo que rige la transformación de yīn 陰 en yáng 陽 y de yáng en yīn, es decir, la transformación de lo blando en duro y de lo duro en blando.

 

La transformación de lo blando en duro y de lo duro en blando

Ya hemos hablado de cómo ciertas energías “ceden” al movimiento del adversario. Esto se basa en la filosofía taoísta de la no-oposición de resistencia. Oponer resistencia conlleva un forcejeo y un gasto considerable de energía, y no siempre asegura el resultado deseado. Si el enemigo es más fuerte físicamente, oponer resistencia no servirá de nada. En este caso, ceder y utilizar la energía del oponente a nuestro favor se convierte en la mejor opción.

Mirándolo desde otro ángulo: cuando intentamos mover un peso muy grande que se encuentra en reposo, es necesaria una gran fortaleza física, con el consiguiente gasto energético, para conseguirlo. Sin embargo, si este peso, por grande que sea, se encuentra en movimiento, notaremos que resulta mucho más fácil desplazarlo, y no será necesario utilizar mucha energía. Esto se llama “Cuatro onzas mueven 500 kilos” (四兩撥千斤sì liǎng bō qiān jīn). Este dicho significa simplemente que algo muy ligero puede mover algo muy pesado.

Todo esto se basa en la no-oposición de resistencia, es decir, ceder; es energía blanda. Con la aplicación de energía blanda conseguimos desestabilizar al oponente, y cuando esta desestabilización se produce, la energía blanda se transforma en dura, manifestándose en un golpe. Mientras cedemos, absorbemos o acumulamos energía (蓄勁 xù jìn); al golpear, liberamos energía. Esta liberación de energía dura carece de sutileza, y es más fácilmente perceptible que la energía blanda; se denomina, en chino, fā lì 發力 o fā jìn 發勁, y es generada por el movimiento coordinado de todo el cuerpo. Fā jìn se refiere a la exteriorización de la energía. Se dice que el “está arraigado en los pies, es liberado a través de las piernas, gobernado por la cintura y expresado en los dedos de las manos”.

En el Tài Jí Quán, lo blando y lo duro se alternan, yīn y yáng se generan mutuamente. A través de la práctica y la experiencia, se llega a “comprender la energía” (懂勁 dǒng jìn). Comprender la energía significa comprender la interacción entre yīn y yáng. Según el Tratado del Tài Jí Quán, esta comprensión nos acerca a la iluminación espiritual (神明 shén míng).

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